EL CASTILLO DE COCA: TESTIGO DE LA HISTORIA

El Castillo de Coca, en Segovia, es un lugar cargado de historia, las entramadas crónicas de la nobleza medieval, los pulsos de poder, los amores imposibles, las fiestas… Es necesario primero saber brevemente a quien ha pertenecido y porque manos ha pasado para entender su larga trayectoria. La villa perteneció a la Corona de Castilla hasta 1439 que la cedió al marqués de Santilla, quien en 1451 la permutó por otra villa con Alonso de Fonseca (así cambiaban de villas, como de cromos ahora). En 1453, éste obispo de Ávila obtiene de Juan II de Castilla permiso real para edificar el castillo, que se terminó en 1493 bajo  la construcción de su sobrino que posteriormente viviría en él. El Señor muere y pasa a su sobrino (otro Alonso) que lo convierte en una residencia señorial por la que pasan muchas personalidades de la época y en 1505 el castillo pasa a Antonio de Fonseca hermano del anterior dueño y capitán de los Reyes Católicos. En 1521 el castillo fue atacado por las tropas comuneras en represalia contra el incendio de Media del Campo que el mismo Antonio de Fonseca mandó originar para dispersar a la multitud congregada en torno a la artillería que él mismo, con las tropas realistas, aspiraba obtener. Pero los comuneros no consiguieron traspasar las murallas.Imagen

En 1645 la lujosa casa señorial se convirtió en la prisión del duque de Medina-Sidonia, Gaspar Pérez de Guzmán, que conjuró contra el rey Felipe IV y se proclamó rey de Andalucía. El rey perdonó su vida pero lo recluyó en el castillo de Coca. Así continua la historia impregnando las piedras y ladrillos de Coca, cambiando de manos, de función, de época y dando vueltas al destino, por medio de casamientos pasa a ser propiedad de la Casa de Alba. En 1730 la construcción es abandonada y los campos de castilla ven como el tiempo en soledad y la rapiña envejecen prematuramente el castillo, por muchos considerado el más bello de España. En 1808 aparecen nuevos habitantes, alguien se acuerda del Castillo de Coca, pero desafortunadamente nos encontramos en la Guerra de la Independencia y fueron las tropas francesas las que ocuparon el lugar dejando el castillo en 1812 en ruinas. La rapiña siguió y un administrador de la Casa de Alba vendió materiales del castillo, acentuando más su declive.Imagen

En 1931 el castillo fue declarado Monumento Histórico Nacional y más adelante cedido al Ministerio de Agricultura por 100 años menos un día para albergar la Escuela de Capacitación Forestal, que aún hoy contiene. La restauración que hoy en día vemos es de 1956 y trató de conservar el estilo gótico-mudejar que le caracterizaba.Imagen

Estas murallas recogieron prisioneros, cortesanos, fiestas y bodas, hay una de éstas que merece comentarse. La historia de un amor prohibido que se refugió en este castillo para celebrar su boda ilegal, ya que ni la familia de la novia ni los reyes católicos aprobaban dicho casamiento. Como novio tenemos a Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, Marqués de Cenete, (1468-1523) primogénito del Cardenal Mendoza. Su nombre se debe a la pretensión de su padre de que los Mendoza estaban emparentados con El Cid Campeador. En relación a su padre, podemos ver que era Cardenal y con hijos, pues sí, algo muy común a lo largo de la historia, lo curioso es que la Reina Isabel la Católica, con su recta moral, perdonó este desliz de quien es conocido como el “Tercer Rey de España” llamando a sus dos pequeños “los bellos pecados de nuestro cardenal”. Entonces tenemos al novio, el Marqués de Cenete, un galán famoso en todo el reino por sus amoríos y su destreza con la espada. Por cierto, casi se me olvida, Don Rodrigo ya estaba casado con Leonor, primogénita de los duques de Medinacelli, esto no supuso ninguna barrera para el Marqués. Leonor murió de pena en 1497 en el castillo alcarreño donde Rodrigo la dejó. Ya llegamos a la novia, Doña María de Fonseca y Toledo, hija de Alonso de Fonseca quien planeaba casarla con su primo. María tenía entonces 14 años, veinte años menos que Rodrigo. Los amantes se conocen y se enamoran perdidademente,  María se niega a casarse con ningún otro y Rodrigo mueve cielo y tierra para estar junto a ella. Así llegamos a 1502 cuando los enamorados se escapan y se casan en este mismo castillo de Coca, en contra de todos. Os preguntareís como acaba la historia, haré un breve resumen. Alonso, el padre de la novia, se enfada cuando se entera de lo ocurrido y acude a la Reina Isabel que entra en cólera y encierra a Rodrigo. Alonso hace lo mismo con María. La pobre muchacha es sometida a palizas y amenazas para casarse con su primo pero ella nunca sucumbió y la encerraron en un convento. Al año muere Isabel, Felipe el Hermoso, desesperado por apoyos en la nobleza, perdona a Alonso que al fin desposa legalmente a María y se van a vivir a su castillo de Granada (donde murió la primera esposa). Un resumen un poco rápido y saltándome muchos capítulos.

FIN

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